No sé bloguear

Desde finales del 2018 estoy lanzando palabras a un océano que no sé si es de aguas saladas o dulces. Para mí son ciertamente turbias. Pero para ser franca, no he sido disciplinada en estudiarle la marea, ni surfearle las olas. Intenté una reproducción barata de mi cuenta de Instagram, me aburrí. Tengo que confesar, no sé bloguear. Pero sí sé del adorno de palabras, y de la frase poética, sí sé de escribir algunas cosas, y creo que sale algo decente. Sin embargo, no quiero, como siempre, pecar de repetitiva. Ya por allá esparzo versos y abrumo a todos con mi sentir inoportuno.

No soy tan original tampoco, me inspiro en la inspiración de otros también. A decir verdad, para eso inspiran no? Hace una semana vi Julie & Julia. La película me dejó este sabor a cocina francesa en el paladar y un sabor aún más magnifique en las ganas. Merci beaucoup!

No les prometo mucho, es más, no les prometo. Intentaré no ser redundante, y aunque aguantarme los deseos de sólo escribir aquí poesía será un reto, les propongo adentrarse conmigo para explorar la letra detrás de la letra. Aquí quiero hablarles de cosas simples y también complejas. No les contaré intimidades que nadie quiere escuchar, sino vivencias que son, sin lugar a dudas, compartidas, por ser humanas. La poesía no cae del Olimpo, germina más bien de una tierra simple.

Nada, quiero aprender a bloguear, porque no sé.